ASESINATO O ESPECTÁCULO?
La frialdad con que se le quita la vida a un ser humano, nos ha quitado la capacidad de asombro.
Ya los asesinatos nos llegan en vivo, a través de las redes sociales.
Y no importa a quién se le quita la vida: El hijo a la madre, el padre al hijo y el hijo al padre. El esposo a la esposa y viceversa.
El caso más reciente es el de una hermana que asesinó a una adolescente anoche aquí en San Francisco de Macorís.
Y lo peor del caso es la gran cantidad de personas que presenció la tragedia y solo le faltó que aplaudiera para que el espectáculo fuera completo.
Y para colmo no hicieron nada para evitar que escapara.
Vivimos en un mundo donde nadie es para nadie, donde la traición y la enemistad no provienen de afuera, sino de los propios parientes, reflejando el estado de caos moral y social extremo en el que vivimos.
El asesinato de la adolescente de anoche se pudo evitar, pero al parecer el público era parte del drama.